El bombín es la pieza que interactúa directamente con tu llave. Por ello, ignorar los síntomas de que algo anda mal con el no es lo más aconsejable. En Electropar, como cerrajeros de urgencia en Vigo, sabemos que un cambio a tiempo es la mejor prevención. Sin más dilación, a continuación te contamos tres indicadores claros de que es momento de renovar tu bombín.
1. Dificultad al introducir o girar la llave
Si antes giraba suavemente y ahora tienes que forzarla, moverla o introducirla varias veces antes de que encaje o rote correctamente, el mecanismo interno del bombín está sufriendo desgaste o acumulación de suciedad.
El uso constante provoca que los pequeños pines y resortes internos se desgasten o se desalineen. En casos de bombines antiguos o de baja calidad, esto puede significar que bombines duplicados hechos con llaves desgastadas ya no interactúan correctamente con el cilindro. Si sientes "crujidos" o resistencia inusual, no fuerces la cerradura; un cilindro dañado puede romperse dentro de la cerradura, complicando la apertura y aumentando el coste de la reparación.
2. Sensación de holgura o movimiento excesivo
Un bombín en buen estado debe sentirse firme y compacto al tacto. Si notas que la llave, una vez insertada, se mueve lateralmente o gira ligeramente sin llegar a accionar el mecanismo de apertura, es una señal de alarma.
Esta holgura puede deberse a que la tuerca de sujeción que ancla el bombín al cerrojo se ha aflojado con el tiempo y las vibraciones, o que el cuerpo del propio cilindro está deteriorado. Un cilindro suelto es mucho más susceptible a ataques como el bumping o el taladrado, ya que la pieza clave que protege el interior queda inestable y más accesible a la manipulación externa.
3. Desgaste visible y llaves "flojas"
Revisa tus llaves y el propio bombín visualmente. Si notas que las llaves están muy gastadas, con los dientes limados o redondeados, esto indica que están haciendo un esfuerzo extra para accionar el mecanismo interno del cilindro. Si las llaves nuevas tampoco funcionan bien, el problema está, casi con certeza, en el bombín.
Además, si el exterior del bombín muestra signos de corrosión, óxido o grietas, su integridad estructural está comprometida. Un cilindro visiblemente deteriorado es un riesgo de seguridad inminente que requiere reemplazo inmediato.